Predicción del pronóstico vital por doppler en la fase aguda del ictus

Este trabajo, de los miembros de la Unidad de Ictus del Hospital del Mar (Barcelona), es un estupendo estudio de los factores que en la fase aguda condicionan un peor pronóstico vital. En este caso se evaluó la tasa de mortalidad a los 3 meses en 1220 pacientes a los que en las primeras 24 horas se les realizó un doppler evaluando el grado de estenosis.
Los pacientes se dicotomizaron en leves (NIHSS<7) y severos, e igualmente las estenosis carotídeas en leves (<70%) y severas.
A los 90 días se evaluó la tasa de mortalidad por grupos y se evidenció que la mayor mortalidad ocurría en aquellos con estenosis carotídeas severas; resultando este criterio más importante que la puntuación NIHHS. De hecho, más de la cuarta parte de los fallecimientos se produjeron en pacientes con ictus leve (NIHSS<7).
Dicho de otro modo: como predictor de mortalidad en la fase aguda del ictus tiene más importancia el grado de estenosis carotídea que la extensión del tejido lesionado.
Estos resultados indican la necesidad de realizar estudios vasculares (al menos doppler) precoces a todos los pacientes que hayan sufrido un ictus.