FELIZ AÑO 2007... 25 años no es nada

Veinticinco años se cumplen en este 2007 desde la publicación del histórico trabajo de Rune Aaslid en el que este neurocirujano afincado en Berna describía por primera vez un método no invasivo de determinación por ultrasonidos de la velocidad del flujo en las arterias basales del cerebro (J Neurosurg 1982; 57: 769-74, accesible sólamente el abstract).

Utilizando frecuencias ultrasónicas inferiores a 2 MHz, y aprovechando la delgada escama del hueso temporal, Aaslid y cols investigaron por primera vez, en una serie de 50 sujetos sanos, las velocidades del flujo sanguíneo en las arterias cerebrales anterior, media y posterior. Definieron la ventana acústica como un área estrecha, por encima del arco cigomático, de 1 a 5 cm por delante de la oreja, y establecieron las bases para identificar las diferentes arterias del polígono de Willis. Observaron que, utilizando esta ventana acústica se lograba un ángulo de insonación agudo, de 0 a 30º, permitiendo determinaciones fiables de la velocidad, con errores máximos inferiores al 15%.

En este trabajo inaugural Aaslid destacaba la utilidad de la técnica para valorar la capacidad de colateralización del polígono de Willis o el vasoespasmo relacionado con la hemorragia subaracnoidea, así como su versatilidad, carácter no invasivo y posibilidad de repetición tantas veces como fuera necesario.

Veinticinco años y miles de artículos más tarde el Doppler transcraneal sigue siendo una técnica joven, llena de posibilidades y de futuro. Que lo veamos.

Feliz 2007 para todos.